Torre de artillería para dos cañones
en los Bajos de Las Roquetas.
En 1765 D.Pedro Martín de Echegaray se hizo cargo de la construcción de
dicha torre.
En 1766 se le traspasan los derechos de la construcción de la torre de los
Bajos a D. Pedro de Iriarte. Estaba situada en la playa, figura curva por
el lado que mira al mar y plana por la otra, y en su extremo dos torrecillas
rectangulares que flaqueaban la muralla, una era regular que contenía la
puerta de entrada a la torre, y la otra la escalera que comunicaba a los
diferentes pisos.
Según informes de 1830, el objeto de esta torre es cruzar su fuego con la
del fuerte de Santa Ana para la defensa del fondeadero de Poniente de Roquetas
y proteger el pequeño fondeadero que tiene enfrente.
En 1849 se dice que el objeto de esta torre, a media legua de Roquetas,
unos 170 pies al mar y 15 de desnivel, es proteger las playas, comunicar
señales y correr su fuego con Santa Ana de Roquetas.
Yúsuf Iº se vio obligado a fortificar
la frontera marítima del mismo modo que su padre Ismail la había consolidado
anteriormente, bajo la dirección de su primer ministro Abu I Nuayn Ridwan
(de l329 a l359), construyendo una serie de torres y atalayas a lo largo
del litoral Mediterráneo entre las que se incluyen las de la zona de Las
Roquetas, torre del Esparto o Rambla Honda, situada en Aguadulce.
En general, estas defensas eran de planta irregular y adaptada a la topografía
de su emplazamiento y de diferentes proporciones.
Según informes de 1830, esta torre se construyó en reemplazo de una que
había próxima a la playa y que fue volada, su trazado semejante a la de
San Miguel. La guarnición de carabineros y los torreros viven en chozas
próximas, tiene 6 fanegas de tierra.
En 1849 se añadía que no tenía necesidad de reparos, vigila varios caminos
y senderos que pasan por sus pies. Su trazado semejante a la de San Miguel,
pero su batería no tiene nada más que una coronada montada, pudiendo admitir
dos piezas de a 8.
A comienzos de la reconquista de
Granada (finales del s. XV) la torre de Cerrillos es reconstruida y ampliada
agregándole un pozo y unos cobertizos, el coste de esta intervención fue
de 5.000 reales.
Su objeto es común de las torres vigías, observar ésta por levante, el lance
de la Virgen y fuerte de Roquetas; a Poniente, la ensenada del Sabinal.
La guarnición la componen un cabo y tres torreros, los que actualmente están
en una casilla a un cuarto de legua de la Torre, por hallarse inhabitable
y sin escalas.
Era una torre cuadrada, obra de
mampostería de más de tres metros de altura, con muros de más de un metro
de espesor.
Según el Padre Tapia, fue cámara funeraria romana y, después, torre vigía
árabe; en el s. XVI los castellanos la restauraron y la armaron con dos
cañones pedreros del calibre 8; tenía 3,50 metros de altura.